Ksar (Ait Ben Haddou, Marruecos)

Ait Ben Haddou, por la ruta de las mil kasbahs

No es necesario exagerar para describir lo increíble que es Ait Ben Haddou: un pueblo amurallado con paredes de adobe y tan bien integrado a su entorno que pareciera que está saliendo de la pequeña montaña. Un lugar que me dejó sin palabras como pocos otros. Forma parte de la ruta de las mil kasbahs, un recorrido que permite descubrir el auténtico Marruecos predesértico.

El ksar de Ait Ben Haddou (Ait Ben Haddou, Marruecos)
El ksar de Ait Ben Haddou

Ait Ben Haddou nació como un asentamiento bereber hace casi mil años. La traducción de su nombre debe tener que ver con quienes fueron sus constructores u ocupantes en los primeros tiempos, porque quiere decir Tribu de Haddou. Funcionó como un punto de abastecimiento y descanso para las caravanas que cruzaban el Sahara, en busca de sal y oro, en viajes de dos o tres meses bajo el sol calcinante.

De kasbahs, ksares y alcazabas

Por definición, las kasbahs son fortalezas donde se alojaban habitualmente una o varias familias poderosas de la localidad, mientras que el pueblo vivía fuera de las murallas. Existen en todo el mundo árabe, con algunas variantes regionales. Debido a presencia de los musulmanes en España, en castellano adoptaron el nombre de alcazabas, que podemos visitar por ejemplo en Granada o Almería.

Torres y muros de adobe de Ait Ben Haddou (Ait Ben Haddou, Marruecos)
Muros y torres de adobe de Ait Ben Haddou

Ahora bien, Ait Ben Haddou no es una kasbah sino un ksar: todo el pueblo está amurallado, no sólo los edificios de los mandamases. Los ksares fueron la adaptación que hicieron los bereberes de las kasbahs, ampliando sus dimensiones para poder proteger a más personas tras sus muros. Son la muestra más acabada de la arquitectura de la gente del gran desierto.

Hay ejemplos de ksares en Túnez, Argelia y, por supuesto, Marruecos. Si bien existen diferencias en el estilo y el diseño, lo que siempre tienen en común es que están levantados con adobe y las viviendas se superponen unas sobre otras. Dentro de la muralla además se encuentran los edificios comunes como la mezquita, el granero y los baños. Sus calles son angostas, en busca de un poco de sombra que alivie el calor.

El ksar más lindo de Marruecos

Ait Ben Haddou es una de las postales más representativas del país, con un incalculable valor histórico y cultural. Fue declarado parte del patrimonio de la humanidad por UNESCO en 1987. Es un lugar que cualquiera intentaría conocer en un viaje por Marruecos.

Tiendas de vestidos y artesanías junto a la escalera (Ait Ben Haddou, Marruecos)
Tiendas de vestidos y artesanías dentro de las murallas

Se ubica a 30 kilómetros de Ouarzazate, la capital de la provincia a la que pertenece. Los recorridos para viajeros que hacen el camino hacia el desierto desde Marrakech en camioneta suelen incluir una parada en el pueblo para visitarlo un par de horas. Yo en cambio me alojé en Ouarzazate y llegué en un taxi, después de un viaje de unos 25 minutos. No se hace caro si se comparte entre varios; el precio estimado conviene averiguarlo antes en nuestro hostel, y en base a eso poder negociarlo mejor.

Desde la ruta donde nos detenemos hay que caminar unos 100 metros hasta llegar al puente que cruza sobre el río Ounila (que es apenas un arroyo, cuando no está seco del todo). Cruzando llegamos a una de las tres entradas que tiene el pueblo. No hay que pagar nada para ingresar, aunque no sería raro que aparezca alguien pidiendo una contribución.

Edificio en la parte más alta del ksar (Ait Ben Haddou, Marruecos)
Edificio en la parte más alta del ksar

Pese a su aparente insignificancia, el río Ounila dio origen a un oasis que permitió la habitabilidad y el crecimiento de una población humana. A menos de 300 kilómetros de ahí ya no se puede vivir, todo es arena y sequía. El ksar se sitúa junto a la ladera de una colina, y por sus formas daría la impresión de ser una prolongación de ella.

Un pueblo de película

Las callecitas de Ait Ben Haddou son mágicas, ideales para perderse sin preocupaciones durante un buen rato. Los tonos marrones de las paredes, las pequeñas ventanas, esas alfombras que cuelgan a la venta, las escaleras estrechas hacia arriba y abajo, las palmeras… Todo alrededor es atractivo para el viajero.

No es casualidad que el pueblo haya sido escenario de varias películas famosas, como Lawrence de Arabia (1962), La joya del Nilo (1985), La momia (1999), Gladiador (2000) y Babel (2006). Más recientemente fue utilizado para el rodaje de escenas de la tercera temporada de la serie Juego de Tronos, sirviendo como locación para la ficticia ciudad de Yunkai.

Pasaje de Ait Ben Haddou, con venta de recuerdos (Ait Ben Haddou, Marruecos)
Callecita de Ait Ben Haddou, con recuerdos a la venta

Por las calles más bajas, que son las más transitadas, aparecen unas cuantas tiendas tanto de textiles y recuerdos como algunos minimercados. Sobre la colina se ubican los restos del granero comunal, llamado agadir. Es posible llegar siguiendo varias de las escaleras que hay por el pueblo, no es un ascenso demasiado complicado y la vista del valle desde arriba bien que lo vale. Es fantástico presenciar ahí un atardecer.

Uno de los problemas que tiene la utilización del adobe para la edificación de las paredes y techos es que luego requieren un mantenimiento constante. En caso contrario, se deterioran rápidamente y se desploman. Es por eso que la mayoría de la gente ya no vive en el ksar sino en casas más nuevas construidas del otro lado del río. Sólo unas pocas familias todavía habitan dentro de las murallas, como sus antepasados.

La ruta de las mil kasbahs

Acercándonos de a poco al desierto, la ruta de las mil kasbahs es un itinerario fantástico para realizar. Las veremos de diferentes tamaños emplazadas en terrenos altos y en llanuras, con diversos niveles en su estado de conservación. Por toda la ruta irán apareciendo ante nuestra vista, una tras otra, poblando el horizonte. Porque cuando dicen que son mil, lo dicen literalmente.

Construcciones más modernas en las afueras del ksar de Ait Ben Haddou (Ait Ben Haddou, Marruecos)
Construcciones más modernas en las afueras de Ait Ben Haddou

Por desgracia no existe la posibilidad de hacerlo en transporte público, así que las opciones son en auto o moto, con un taxi compartido o en camioneta con guía/chofer. Los grupos que hacen el viaje desde Marrakech al Sahara también suelen visitar algunas de ellas. Adentrarse en una kasbah nos permite entender un poco la forma de vida y la historia de los bereberes, quienes de seguro nos ofrecerán té con una sonrisa.

Lo más importante antes de emprender el viaje es asegurarnos de que llevamos una buena cantidad de agua con nosotros. La ruta de las mil kasbahs nos garantiza un precioso itinerario, pero también calor seco en cantidades.

La ruta 9 conecta Ait Ben Haddou con Ouarzazate (un buen lugar para alojarse, con bastantes opciones), donde se encuentra la kasbah más monumental y posiblemente mejor mantenida del sur de Marruecos: la Taourirt. Fue construida en el siglo XVIII y no está muy lejos para ir caminando desde el centro de la ciudad. Enfrente se han colocado las instalaciones del estudio cinematográfico Atlas, el más grande del mundo.

Kasbah Taourirt, en Ouarzazate (Ouarzazate, Marruecos)
La kasbah Taourirt, en Ouarzazate

De acá en más el camino sigue por la ruta 10 hacia el noreste. La primera parada podría ser en la ciudad de Skoura para visitar la kasbah Amridil. Algunos kilómetros más adelante se avista el Valle Rosado, y la mejor época para pasar por ahí es en primavera (abril o mayo), cuando el color de las flores cubre todo el paisaje. Cerca circula el río Dadès, muy importante para el desarrollo de éste y otros valles cercanos.

Tinerhir, palmeras y kasbahs por el río Tondra

Siempre por la misma ruta se llega a Tinerhir, uno de los centros urbanos más grandes de la zona, situado en los alrededores de un enorme palmeral. Este oasis verde es muy fácil de explorar gracias a la presencia de senderos que lo atraviesan. Es una caminata de un par de horas que nos permite conocer la flora y la pequeña fauna que lo habita.

Palmeral de Tinerhir, con fondo montañoso (Tinerhir, Marruecos)
Palmeras de Tinerhir, con fondo montañoso y algunas kasbahs

En Tinerhir hay un antiguo ksar, que fuera la base de la ciudad antes de que se expandieran sus límites por el crecimiento de la población. A este lugar se lo suele llamar el Barrio Judío, y es pintoresco a pesar de que se encuentra bastante deteriorado. También tenemos para visitar varias kasbahs distribuidas por distintos puntos de la ciudad, entre ellas la de Cheikh Bassou que se ha reconvertido en un importante hotel.

Por último, en la parte norte de la ciudad podremos ver las las Gargantas del Todra: unas altísimas paredes rocosas que han sido erosionadas durante millones de años por el agua que transporta el río. Aunque en la actualidad el cauce del Tondra es más bien pequeño, resulta ideal para refrescarnos un rato los pies antes de continuar.

Regresando a Ouarzazate

Desde el punto de partida en Ait Ben Haddou hasta Tinerhir son 200 kilómetros. Teniendo en cuenta las paradas que se hacen para visitar los sitios que nos interesen, sería recomendable dedicarle al menos dos días al itinerario y sus atractivos, pudiendo pasar una noche en Tinerhir. Luego será momento de emprender el regreso a Ouarzazate o de continuar hasta Merzouga, la última antesala previa al Sahara.

Ksar de Tinerhir, también conocido como el Barrio Judío (Tinerhir, Marruecos)
Viviendas en el Barrio Judío, parte del ksar de Tinerhir

Para la vuelta a Ouarzazate hay dos opciones. La primera (más rápida pero menos interesante) es hacerlo por el mismo camino que nos trajo: la ruta 10. La otra manera estira la distancia hasta la capital de la provincia a unos 300 kilómetros, pero nos lleva por nuevos lugares para descubrir. De acuerdo al tiempo del que se disponga habrá que decidir qué camino conviene tomar.

Para el segundo circuito hay que salir de la ciudad por la carretera regional 113 hacia el sur, y luego se continúa por las rutas 12 y 9. Especialmente en la segunda mitad del trayecto observaremos un paisaje plagado de pequeñas kasbahs, sobre todo en la zona cercana al oasis de N’Kob. Un poco más adelante aparecen otros tres poblados con fortificaciones para visitar: Timiderte, Tamnougalt y Agdz.

Ruta 12 entre Tinerhir y Ourzazate (Nkob, Marruecos)
Tramo de la ruta 12 entre Tinerhir y Ouarzazate

Por ahí volví a Ouarzazate después de haber realizado la ruta de las mil kasbahs (y un poco más allá hasta Merzouga). Lo que más deseaba era una piscina, había tomado la precaución de reservar un alojamiento que la tuviera. Por estos lados el calor es tremendo, en serio. Mientras me zambullía pensaba en lo afortunado que era por haber podido conocer estos sitios tan únicos de nuestro planeta.

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2 comentarios en “Ait Ben Haddou, por la ruta de las mil kasbahs”

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