Vista hacia El Panecillo (Quito, Ecuador)

El centro histórico de Quito y todo su esplendor

Ecuador es un país que, en un territorio relativamente pequeño, ofrece una gran diversidad en su geografía y presenta muestras de su notable legado histórico y cultural. Además, por supuesto, de la amabilidad de su gente. Entre lo mucho que hay para ver por allá es fundamental mencionar el espléndido centro histórico de Quito, uno de los más grandes y mejor conservados del continente.

Calle en bajada con vista hacia El Panecillo (Quito, Ecuador)
Callejón en bajada con vista hacia El Panecillo

Empezaré por contarte que se reconoce como fecha oficial de fundación de la ciudad el 6 de diciembre de 1534, cuando llegaron los conquistadores españoles. Sin embargo, los registros dicen que ya estaba habitada unos 500 años antes de eso, y llegó a convertirse en un destacado centro urbano durante la época del imperio inca.

El centro histórico que hoy encontramos es una muestra ejemplar de la arquitectura y el arte colonial. Un estilo que, particularmente, me encanta. Perderse por esas callecitas empedradas, con fachadas simples y sus pintorescos balcones, es algo imprescindible para cualquier viajero que quiera conocer el espíritu de una ciudad con tantos siglos de antigüedad.

La plaza principal, con varios palacios alrededor

El mejor punto para comenzar un recorrido por el centro histórico de Quito es la Plaza de la Independencia (anteriormente llamada Plaza Grande). Se sitúa entre las calles Venezuela, Chile, García Moreno y Espejo; es fácil llegar hasta ahí desde cualquier lugar porque es el corazón político y social de la capital ecuatoriana. En el centro de la plaza está el monumento que recuerda a los próceres del Primer Grito de Independencia Hispanoamericana, ocurrido en 1809.

Palacio de Carondelet (Quito, Ecuador)
Palacio de Carondelet

A los cuatro costados frente a la plaza encontramos algunos de los edificios más simbólicos de la ciudad, que son dignos de admirar por su destacada arquitectura. En primer lugar tenemos el Palacio de Carondelet, que es la sede del gobierno nacional y la residencia oficial del presidente de la república. Al momento que yo visité el lugar, el presidente era Rafael Correa.

Este palacio albergó a la Real Audiencia (algo así como el tribunal de la inquisición) durante la época de la colonización española. El nombre lo recibe por Francisco Luis Héctor (barón de Carondelet), quien ordenó la construcción de su fachada de estilo neoclásico en el año 1801. Está abierto al público para ser visitado, con la posibilidad de acceder a sus balcones, desde donde se obtiene una excelente vista hacia la Plaza de la Independencia.

Plaza de la Independencia, el corazón de la ciudad (Quito, Ecuador)
Plaza de la Independencia, el corazón de la ciudad

Algunos de los otros edificios notables que encontramos frente a la plaza son el Palacio Municipal, el Palacio Arzobispal y el Palacio de Pizarro (donde hoy funciona un importante hotel). Cada uno de ellos tiene su impronta, pero siempre el protagonista es el color blanco. Es interesante prestarle atención a los delicados detalles de terminación que los decoran. Afortunadamente, todos ellos mantienen un muy buen estado de conservación.

La Catedral Metropolitana y otras iglesias coloniales

Sobre otra de las calles bordeando la plaza está la Catedral Metropolitana, que fue edificada entre 1562 y 1565. Es la catedral más antigua de Sudamérica. Con el paso del tiempo sufrió varias reformas y se le fueron agregando distintos elementos hasta llegar al resultado que se aprecia actualmente. Está pintada de blanco, tiene muros de piedra y una escalera semicircular que da paso a un hermoso arco de entrada

Entrada a la Catedral Metropolitana desde la plaza (Quito, Ecuador)
Una de las entradas de la Catedral Metropolitana

En el interior de este templo descansan los restos de varias personas ilustres, entre los que está el héroe de la independencia Antonio José de Sucre. También de otras figuras importantes de la aristocracia de la ciudad y el país, que deben haber aportado cuantiosos fondos a las autoridades eclesiásticas para gozar de ese privilegio.

Saliendo de la plaza por la calle García Moreno, a cien metros se ubica la Iglesia de la Compañía de Jesús. Su construcción demoró 160 años, terminándose en 1765. Es una gran muestra de las arquitectura barroca en el país, con su fachada labrada completamente en piedra volcánica. En su interior, como corresponde a muchas iglesias del periodo colonial, observamos una decoración que utiliza mucho el oro como material principal.

Esquina sobre la calle Mejía (Quito, Ecuador)
Esquina sobre la calle Mejía

En la esquina de Sucre y Cuenca está la Iglesia de San Francisco, con su gran plaza anterior de adoquines. Es un hermoso edificio, que combina diferentes estilos utilizados durante los 150 años en los que se ha ido construyendo y modificando. Al sentarme en uno de los bancos de la plaza durante un rato, se me mostraron escenas de la vida cotidiana de una ciudad muy interesante, con todos sus personajes en escena.

Entre oficinas, bancos y tienditas

Por tratarse del centro de la ciudad, se puede ver una gran cantidad de edificios con todo tipo de oficinas administrativas estatales y privadas, donde se dirigen a diario miles de personas a hacer sus trámites o a trabajar. Como se fueron construyendo durante muchos años, en estas edificaciones podremos diferenciar los variados estilos arquitectónicos de cada momento.

Iglesia de San Francisco (Quito, Ecuador)
Iglesia de San Francisco y su plaza

Un ejemplo es la antigua sede del Banco Central del Ecuador, donde hoy funciona el Museo Numismático. En dato curioso es que su construcción fue encargada por el Banco de Pichincha, pero dicha entidad sufrió una crisis económica poco antes de acabar el proyecto y debió entregar la obra como parte de pago de una deuda que mantenía con el Banco Central. El edificio fue terminado en 1924 y es un exponente del estilo academicista.

En la zona existe un incesante ir y venir de gente, vehículos y mercaderías. Abundan los comercios de todos los rubros, desde restaurantes y heladerías hasta tiendas de ropa y artículos para el hogar. Las calles, en su mayoría, están inclinadas hacia arriba y hacia abajo. Debo confesar que eso, sumado a los 2850 metros de altura a los que se encuentra Quito, me hicieron agitar un poco. Soy fumador y lo padecí durante mis caminatas.

La Ronda

Caminando hacia el sur se llega a una de las calles más famosas de la ciudad, La Ronda. Ella le da nombre además al pequeño barrio que la rodea, que destaca por su carácter bohemio. Por acá han vivido (y siguen viviendo) muchos escritores, músicos y pintores reconocidos. La calle La Ronda es peatonal, de adoquines, y alberga muchos cafés, galerías de arte y tiendas de artesanías.

Calle La Ronda (Quito, Ecuador)
Calle peatonal La Ronda

Las casas tienen unos balcones muy particulares, que le dan un toque especial de buen gusto. Hacia su final, la calle discurre por debajo de un pequeño puente, formando un arco muy pintoresco. Es lindo visitar el barrio de La Ronda a cualquier hora, pero me parece que el mejor momento es cuando se va yendo el sol y comienzan a encenderse los faroles.

En el cruce de Rocafuerte y Guayaquil encontramos la Iglesia de Santo Domingo, que también cuenta con una gran plaza delante. El estilo es bastante parecido al de la Iglesia de San Francisco, pero de una sola torre. En medio de la plaza se erige un monumento a Antonio José de Sucre, prócer de la independencia ecuatoriana.

El puentecito al final de La Ronda (Quito, Ecuador)
El puentecito al final de La Ronda

A pocos metros, sobre la calle García Moreno, está situado el Museo de la Ciudad, que ocupa el edificio donde antes funcionaba un hospital. Su muestra enseña distintos aspectos de la historia del lugar y de las formas de vida de sus habitantes.

El Panecillo y la Casa del Higo

Desde esta zona del centro es fácil de observar la gran estatua de la virgen de Quito ubicada en lo alto de la colina El Panecillo. Realizada con aluminio y de unos treinta metros de altura, es uno de los símbolos más famosos de la ciudad. El autor de la escultura fue el arquitecto vasco Agustín de la Herrán Matorras y se inauguró en 1975.

Plaza frente a la Iglesia de Santo Domingo (Quito, Ecuador)
Plaza frente a la Iglesia de Santo Domingo

Hacia la parte norte encontraremos varios otros lugares interesantes para visitar, como son las iglesias de San Agustín y de Santa Bárbara o el Teatro Sucre (inaugurado en 1886, siendo uno de los más antiguos recintos para ópera de Sudamérica).

El último sitio que me gustaría mencionar es la Casa del Higo (en las calles García Moreno y Manabí). Se trata de una construcción de 1650, que es el ejemplo perfecto del diseño interior de una vivienda de la época colonial. Casi no ha sufrido modificaciones desde que finalizó la obra. Al ingresar observamos los elementos típicos del estilo: los pasillos, las columnas, los techos altos, los balcones y los patios con muchas plantas.

Casa del Higo (Quito, Ecuador)
Casa del Higo

En el patio principal de esta casa histórica se ubica la higuera que le da nombre, con siete metros de alto y más de sesenta años de antigüedad. Sobre este árbol se han tejido, con el paso de los siglos, varias leyendas e historias supersticiosas que siguen pasando de boca en boca.

El centro histórico de Quito impresiona a quienes se disponen a pasear un rato por ahí. Junto al centro histórico de Cracovia (Polonia), fueron los primeros sitios en ser declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, en 1978.

Por cualquier rincón por donde uno ande, parecieran surgir cientos de historias. Desde sus ventanas y sus balcones, a través de sus fachadas coloridas, una por cada una de las tejas de esos techos. Sea Benalcázar, Olmedo o Chimborazo, todas las calles están impregnadas de un bellísimo estilo colonial, todas nos invitan a caminarlas, sorprendernos y disfrutar.

La verde esquina de Esmeraldas y García Moreno (Quito, Ecuador)
La verde esquina de Esmeraldas y García Moreno
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