Mar, arena, selva y montañas (Parque Tayrona, Colombia)

Tayrona, un paraíso terrenal

Llegué a Cabo San Juan de Guía un poco antes del mediodía. Bajé de la lancha. Todo lo que veía me deslumbraba. Mar celeste, horizonte sin fin, arena dorada, palmeras con cocos, piedras grises gigantes, montañas, selva verde y una bandera colombiana. Presentí (y bien lo comprobaría los días siguientes) que nunca me iba a poder sacar de la cabeza este lugar, al que algunos llaman casualmente “la tierra del olvido”.

Finales de diciembre de 2013. En el Tayrona sentí que estaba en el paraíso, caminando descalzo.

Amarradero de lanchas (Parque Tayrona, Colombia)
Amarradero de lanchas

El Parque Natural Tayrona queda en el departamento de Magdalena y tiene una superficie de 225 km². Fue declarado parque nacional protegido en 1969. Es el sitio de encuentro de la Sierra Nevada de Santa Marta con el Mar Caribe. Sus playas están entre las mejores del mundo, las principales se llaman Cañaveral, Arrecifes, Piscina (tiene este nombre porque ahí el mar es más tranquilo para nadar) y Playa Brava.

Antes de la conquista española era el territorio de los tayronas, quienes por los alrededores construyeron el pueblito Chairama y un poco más lejos la Ciudad Perdida. La biodiversidad es inmensa, la fauna y la flora sorprenden. Aunque cada vez lo visitan más personas, todavía conserva lo mágico de su naturaleza.

Cabo San Juan de Guía (Parque Tayrona, Colombia)
Cabo San Juan de Guía

Si bien es posible ir y volver en el día, sería conveniente pasar en el parque al menos una noche. En mi opinión, el mejor punto para hacer base si se viaja con mochila es el Cabo San Juan. Hay buen espacio para acampar, se alquilan carpas y también hamacas en un lote bajo techo; yo siempre elegiría la hamaca. En las otras playas también hay campings (un poco más rústicos) y cabañas para alojarse. Es importante saber que en el parque no hay electricidad y conviene llevar alimentos y agua comprados previamente.

Cómo llegar

Lo que yo hice fue un viaje en lancha rápida desde Taganga, que dura poco más de una hora y media. En ese lapso de tiempo salté muchas veces de mi asiento por el oleaje, me mojé completo y se me llenó la boca de sal. Un poco extremo, pero divertido. Este tipo de lanchas desembarcan en pleno Cabo San Juan y el precio es negociable.

Zona de acampada (Parque Tayrona, Colombia)
Zona de acampada

La otra alternativa es hacer el ingreso por la entrada principal del parque, utilizando los buses que llegan desde Santa Marta y Taganga. Es más económico que la lancha. Desde Taganga es una hora de viaje y después hay que caminar más de una hora para llegar al Cabo San Juan. Como siempre digo, lo ideal sería hacerlo de las dos maneras, una para entrar y otra para salir.

Caminando a orillas del mar Caribe

Además de nadar o estar panza arriba tomando jugo de lulo, está bueno salir a recorrer un poco. Una excelente opción es caminar desde Cabo San Juan hasta Cañaveral, ida y vuelta. Se puede hacer en cuatro o cinco horas, contando los momentos de dejar las cosas en la arena y disfrutar del mar. Ese recorrido incluye varias de las playas que mencioné antes, y también ciertos tramos por ambientes selváticos.

Sendero entre la selva (Parque Tayrona, Colombia)
Sendero entre la selva

Para los más preparados (debido a la dificultad del trayecto), otra posibilidad es llegar hasta el pueblito Chairama, donde se hallan restos arqueológicos de los tayronas de más de 500 años. Hacia el oeste del Cabo San Juan se puede caminar un poco descubriendo algunas otras playas pequeñas, una de las cuales es nudista.

Además, podemos adentrarnos en cualquiera de los manglares que hay cercanos, a escasos metros del campamento, y tal vez nos topemos con algún caimán pequeño. En varias partes de los caminos siempre habrá siempre algún puestito para recargar energías comprando una buena arepa de huevo y una limonada,

Playa y bandera colombiana (Parque Tayrona, Colombia)
Playa y bandera colombiana

La única que vez que estuve en el Tayrona fue en un momento muy especial para mí. Primero porque llevaba varios años sin ponerme la mochila y salir durante al menos 10 días. Y segundo porque lo hice en compañía de un grupo genial que conocí por internet y que nos hacíamos llamar los Viajeros Fiesteros. Demás está decir que el trayecto en la lancha que me llevó desde Taganga lo pasé con una resaca horrible.

Este parque es un lugar inolvidable, una escenario real y contemporáneo del edén de Adán y Eva que encontramos en el libro más viejo. El Tayrona es ahí y es ahora. Esperándonos, esperándote. Después de haber estado ahí, al irte sabrás, sonriendo, que ya has conocido y dejado atrás el paraíso.

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2 comentarios en “Tayrona, un paraíso terrenal”

  1. He conocido muchos lugares y no se si sean mas bellos que Tayrona, (quizás para otros si), pero hasta el día de hoy hay algo que me mueve el corazón cada que veo una foto de lo que para mi fue “Mi Paraiso” y bueno mientras esto sucede, escucho a Tayrona cantarme … como la tierra a la lluvia, como el mar espera al rio, asi espero tu regreso… a la tierra del olvido ♪♪
    Buen post Pablito, buenos recuerdos.
    Saluditos.

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    • Claro que sí, Belén, grandes recuerdos. Y creo que el Tayrona es el paraíso de muchos de nosotros.
      Un beso grande.

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