Por qué y para qué viajo

Lo primero que se me ocurre decir es que viajo porque me gusta. Porque me gusta desde la primera vez que lo hice. Porque me gusta mucho…

Porque siento que viajando soy como de verdad soy. Con las virtudes y los defectos que me caracterizan. Junto a una nueva ventana, ante otros idiomas, solo o acompañado, en cualquier medio de transporte, voy siendo realmente yo. Un yo más auténtico que cualquier otro que pudiera desplegar.

Navegación por los manglares (Tumbes)
Manglares de Tumbes

Viajo porque entiendo que la vida (mi vida, en este caso) es de por sí un recorrido a nuestra disposición. Cuanto más lejos llegue, de cuantas más maneras distintas pueda aprender a ver, más sentiré que he vivido. Como escribió Paul Morand, un viaje “es una nueva vida, con un nacimiento, un crecimiento y una muerte, que nos es ofrecida en el interior de la otra”. Entonces viajo para poder vivir mil y una vidas.

Porque soy curioso e inquieto. Y me resulta imprescindible saber qué hay un poco más allá del camino, derribando la distancia que me separa de lo que todavía no conozco. Porque deseo degustar esos sabores que no he probado, porque quiero contemplar todos esos paisajes que parecen pinturas, porque pretendo descubrir las historias de esas personas a la que aún no he podido mirar a los ojos, porque sé que me quedan por escuchar muchas músicas desconocidas y fascinantes.

Porque me gustaría pisar todos los suelos, nadar en todos los mares y volar todos los cielos.

Una frase muy acertada (Quito)
Quito

Viajo porque me aburro de estar siempre en el mismo lugar y porque necesito pasar algún tiempo sin hacer lo mismo todos los días y casi a las mismas horas.

Viajo por viajar. Para estar en movimiento. Para ir adonde nunca fui.

Para que cada día que empieza en alguna ruta me ofrezca un universo infinito de posibilidades hasta entonces ignorado. Nuevas aventuras, nuevas sorpresas, nuevas visiones, nuevos riesgos, nuevos problemas y nuevas soluciones. Deduzco entonces que viajo para hacerme a mí mismo, porque viajar es vivir intentando cosas nuevas.

Para que no se me adormezca la capacidad de asombro. Para que todo lo que me vaya ocurriendo en el viaje me deje sin palabras, fortaleciendo mi instinto más primario.

El atardecer más hermoso (Colonia del Sacramento)
Colonia del Sacramento

Viajo para conocerme. Tal como la frase de Patrick Rothfuss que dice: “Si quieres saber quién eres, camina hasta que no haya nadie que sepa tu nombre. Viajar nos pone en nuestro sitio, nos enseña más que ningún maestro.”

Para observar la belleza del atardecer en la bahía de Taganga, para sentir los aromas de los misteriosos bazares de Estambul, para escuchar a una saxofonista de jazz en el metro de Nueva York, para degustar tapas y cañas en Madrid o para que me hagan cosquillas en los pies los pintorescos adoquines de Colonia del Sacramento.

También viajo para cruzarme con otra gente que anda viajando. Para aprender lo más que pueda de cada uno de ellos, para compartir momentos (por pequeños que sean) que permanecerán siempre en mi memoria.

Duna gigante (Cabo Polonio)
Cabo Polonio

Porque cualquier viaje es una respuesta a preguntas que ya se nos han formulado o que se nos formularán en algún futuro. Verdaderamente, muchas veces un viaje es la mejor respuesta de todas.

Viajo para deconstruirme en todos mis pasos, ante cada abismo y cada salto. Para volver a perderme y a encontrarme. Para seguir defendiendo las hipótesis de que todo es subjetivo y relativo, de que todos los seres humanos somos hermanos y de que la Tierra es una sola y no se merece estar dividida por fronteras. Para seguir comprendiendo y aplicando el concepto del saludo maya que exclama “yo soy otro tú, tú eres otro yo”.

6 comentarios en “Por qué y para qué viajo”

  1. Pablito, no sé si sea capaz de encontrar una respuesta precisa del por qué o para qué viajo. Solo sé que esta ciudad me queda chica y tengo un hambre de devorarme el mundo! No conocía tu blog, estaré sumergida mis tardes leyéndolo… Cariños!

    1. Jazmin, qué lindo leerte.
      Ese bichito que pica adentro nos obliga a salir a devorarnos el mundo, como vos decís. Sos una gran viajera y sabés que sí se puede lograr, hay demasiado por conocer en este planeta.
      Te mando un beso y me alegra que pases a leer cuando gustes.

  2. (Yo) Viajo para sorprenderme con la gente, los lugares, las comidas y escuchar otros idiomas y tonadas .
    Viajo para sentarme en una plaza de cualquier pueblo o ciudad y ver como se mueve la vida de ese lugar.
    Viajo porque me alegra el corazón.

    Te felicito Pablo!!!! Adelante con este proyecto!

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