Sobre mí

Me llamo Pablo Palacio y nací un lluvioso sábado de marzo en Buenos Aires hace 41 años. En las redes sociales (y para el blog después) he tomado el seudónimo de Viajero Cualquiera. Tengo los ojos verdes y el pelo enrulado. El uniforme que casi siempre uso incluye jeans, remera y zapatillas de lona. Tengo dos tatuajes y ganas de hacerme uno más. Hasta el momento he viajado por 31 países. No me gusta mandar ni obedecer, pero sí me gusta mucho la cerveza. Soy hincha de Independiente de Avellaneda y simpatizante del Atlético de Madrid. Soy padre de un cachorro de dos años y medio llamado Rafael.

Así como viajar, mi otra gran pasión es escuchar música, sea en vivo o en mi casa (porque además colecciono discos). Escribo textos, como juegos, desde que tengo memoria. En mi adolescencia conseguí una antigua cámara de fotos y le fui tomando el gusto, como otro juego, a la fotografía. Me recibí en la carrera de Comunicación Social y también estudié Historia un par de años.

Con el glaciar Perito Moreno de fondo
Con el glaciar Perito Moreno de fondo

Los países en los que estuve (además de Argentina y España donde vivo y he vivido respectivamente) son: Alemania, Austria, Bélgica, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, China, Colombia, Cuba, Dinamarca, Ecuador, Estados Unidos, Francia, Hungría, Italia, México, Mónaco, Países Bajos, Panamá, Paraguay, Perú, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suiza, Turquía y Uruguay. Para saber más sobre cada lugar que he visitado podés verlo en este mapa.

Nada me hace sentir más vivo que estar viajando. Me gusta hacerlo con una mochila en los hombros, sin lujos, intentando que sea una experiencia lo más auténtica posible. Los alojamientos que casi siempre elijo para dormir son los hostales, una sola vez estuve en un hotel all inclusive. Camino mucho por cada lugar nuevo al que voy, tratando de no perderme nada, buscando esos detalles que distinguen de manera única a cada sitio. Me encanta hablar con desconocidos. Alguna que otra vez hice dedo, alguna que otra vez pasé la noche en estaciones de tren. He viajado solo, con amigos, con novias, con desconocidos, y ahora lo hago en familia. Nunca transporto armas ni vegetales, tampoco formo parte de ningún grupo terrorista. Pocas cosas me dejan con la boca tan abierta como cuando miro las nubes desde arriba en un avión.

La frase relacionada con los viajes que más me representa sale de una canción de Gustavo Cerati: “Nada me importa más que hacer el recorrido, más que saber adónde voy”. Si querés conocer los motivos por los cuales sigo viajando, te lo cuento en un texto de reflexión al respecto.

A la orilla del mar en Villa Gesell
A la orilla del mar en Villa Gesell

En cierto momento llegué a la conclusión de que si me gusta escribir y sacar fotos, me gusta contar sobre mis viajes y me gusta dar sugerencias a otros viajeros sobre lugares que yo ya conozco, un blog era un lindo nuevo camino para emprender. Así que acá estoy, haciéndolo lo mejor posible para que vos tengas ganas de regresar a seguir viendo el contenido que publico. En el caso de que te quieras poner en contacto conmigo por el motivo que fuera, simplemente dale click acá.

Breve historia de vida y de viajes

Gracias al incentivo de mis padres, desde chiquito fui adquiriendo la costumbre de viajar. Con apenas unos meses de vida ellos me llevaron a Bariloche y cuando cumplí tres años fuimos a conocer Walt Disney World (aunque no lo recuerdo estoy seguro de que lo debo haber disfrutado muchísimo). Mientras iba creciendo, otros viajes en familia me permitieron visitar diferentes rincones de Argentina, Uruguay, Brasil y México. Las primeras vacaciones por mi cuenta fueron las típicas dos semanas en la playa con un grupo de compañeros del colegio secundario. El primer viaje que hice con una mochila fue a los 19 años, junto a dos amigos, por Europa. El segundo fue recorriendo Bolivia y Perú.

Hasta mis 22 años viví en varias zonas de Buenos Aires: Caballito, Pompeya, Belgrano, Palermo, Colegiales y Saavedra. Como verás, estoy bastante acostumbrado a las mudanzas. Cada uno de estos barrios aporta lo suyo a la configuración de mi indisimulable esencia porteña. En todos he pasado grandes momentos.

Contemplando la Gran Muralla china
Contemplando la Gran Muralla china

Después de haber terminado la carrera de Comunicación Social me mudé a Madrid. Iba persiguiendo ese deseo de irme durante algún tiempo fuera de mi ciudad natal, fuera de mi país, fuera de lo ya conocido. Pasaron muchas cosas en Madrid, fueron cinco intensos años. Durante aquella etapa generalmente compartía casa, lo que me permitió conocer un montón de gente de diferentes orígenes e ideas. Algunas personas quedaron guardadas para siempre en mi corazón. Nunca dejaré de considerar a Madrid como mi segundo hogar, allí viví experiencias muy importantes para mi evolución.

Por uno u otro motivo, además, estuve viviendo temporalmente en Málaga, Vigo y Valencia, de las que me quedaron muy buenos recuerdos. Como en Europa todo parece estar cerca de todo, tuve la posibilidad de viajar por varios lugares del continente, así como por muchas ciudades y pueblos de España. Por aquellos años también visité dos países que me atraparon especialmente: México y Turquía.

Volví a vivir a Buenos Aires con 28 años, afortunadamente mis amigos me estaban esperando todavía. Fueron tiempos de redescubrir mi ciudad natal, de tratar de comprender cómo ella había cambiado. Y cómo había cambiado yo. En este nuevo periodo compartí dos casas, en los barrios de Saavedra y Villa Crespo. Me costó un poco, por motivos personales, volver a hacer viajes largos. Mientras no tuve esa posibilidad fui conociendo distintos pueblos bonaerenses no tan alejados. Finalmente comencé otra vez a mochilear y en sucesivos viajes conocí tres países sudamericanos nuevos para mí como Colombia, Ecuador y Chile.

En el malecón de La Habana
En el malecón de La Habana

A los 36 años, en una reunión de viajeros, conocí a Bettina. Ella también es viajera empedernida, a ella también le encanta ir a recitales. El flechazo de amor fue poderoso y rápidamente nos convertimos en compañeros. Un año después ya estábamos viviendo juntos en un departamento del barrio de Caballito. Dos años después con ella cumplimos una de las aventuras que yo más soñaba, que era llegar a China.

En agosto de 2016 nació nuestro hijo Rafael, quien sin dudas ha revolucionado maravillosamente nuestras vidas. La intención desde el principio fue acostumbrarlo a hacer lo que nosotros tanto amamos, que es viajar. Pero no sólo porque a nosotros nos encante, sino porque pensamos que puede ser muy valioso para su aprendizaje. Así comenzamos a hacer algunas escapadas de fin de semana para ir iniciándolo. Más tarde nos decidimos a emprender un viaje largo, los destinos fueron Cuba y Panamá. En el desafío de viajar con un hijo chico nos fue muy bien, así que después visitamos varios lugares más, entre los que se destacan las Cataratas del Iguazú, los carnavales de Montevideo, Río de Janeiro y alrededores y distintos puntos de la Patagonia argentina. El último viaje que hicimos fue el año pasado, con un recorrido por Paraguay.

Actualmente vivimos en un departamento del barrio de Almagro. Yo trabajo en una oficina, pero no sé por cuánto tiempo más. Dentro mío está aumentando fuerte el latido que me indica que debemos irnos a darle la vuelta al mundo.

De la mano con Rafael por Paraty
De la mano con Rafael por Paraty

Mis favoritos

  • Un color: Rojo
  • Un número: 7 (siete)
  • Una comida: Pastel de papas
  • Un gusto de helado: Limón
  • Un trago: Vodka Tonic
  • Un animal: Tigre
  • Un superhéroe: Batman
  • Un grupo de música: Pearl Jam
  • Un disco: London Calling (The Clash)
  • Un escritor: Milan Kundera
  • Un libro: 1984 (George Orwell)
  • Una película: Amores Perros
  • Una película viajera: Into The Wild
  • Un viajero famoso: Anthony Bourdain
  • Una serie: Breaking Bad
  • Un artista: Banksy
  • Un cuadro: Guernica (Pablo Picasso)
  • Un juego de mesa: T.E.G.
  • Un deporte: Fútbol
  • Un futbolista: Ronaldinho
  • Un humorista: Dr. Tangalanga

8 comentarios en “Sobre mí”

  1. Hermoso blog, te felicito mucho por haber dado también este paso al crearlo! lindo leerte e imaginar cada viaje, me encanto la parte donde relatas como conociste a Bettina. Los caminos de la vida siempre son misteriosos. Éxitos viajero cualquiera!!!!

  2. Hermoso blog. Debo reconocer una profunda envidia por tantos destinos visitados y por tanta belleza para describirlos.
    Luego de tantos años de (para mí) amistad, era hora de decírtelo.
    Abrazo de gol.

    1. Hola Pancho. Gracias por tu comentario y por el piropo.
      Para mí también es una amistad. Pese a que pueda pasar bastante tiempo sin vernos, al hacerlo parece que hubiera sido ayer. Espero que pronto organicemos alguna juntada y nos volveremos a reír de las mismas cosas de siempre.
      Te mando también un abrazo de gol.

  3. excelente blog. excelente manera de contar y contagiar. Me identifico mucho con muchas cosas de las “que te encantan” y voy a seguir leyendo y degustando este blog que descubri hoy (porque compartiste en facebook sobre los hutongs). Tengo el placer de haber charlado al menos un poquito con vos y Bettina y seguramente este camino viajero nos volvera a cruzar, ya padres. Abrazo y de nuevo te digo; da gusto leer el blog.

    1. Agradezco enormemente tus palabras, Javier.
      Espero que el camino viajero nos reúna pronto y charlaremos. Un abrazo grande.

  4. detallada, fresca, excitante tu hasta ahora historia de vida, que seguirá creciendo con tus viajes y sensaciones y que trataré de seguir en este fresco blog que me hace viajar por tantos lugares sin pasar por la agencia de viajes
    Alfredo de Colegiales

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